En el transcurso de enero de 1813, el
Segundo Triunvirato convocó a los diputados de las Provincias Unidas del Río de
la Plata para que conformaran la Asamblea del Año XIII (también conocida como
la Asamblea General Constituyente y Soberana), cuyos objetivos principales
fueron los de promulgar la soberanía, proclamar la independencia y redactar una
constitución para el nuevo Estado. La Asamblea del Año XIII sesionó por primera
vez el 31 de enero de 1813.
Con el objetivo de
autenticar los escritos de la Asamblea y darles un valor identitario y
soberano, se le encomendó al diputado de San Luis, Agustín Donado, crear un
sello para reemplazar al que venía siendo utilizado por el Virreinato. Donado,
a su vez, le confió la tarea al orfebre peruano radicado en Buenos Aires,
Juan de Dios Ribera.
El sello se utilizó
durante el mes de febrero para dar autenticidad a los documentos elaborados por
la Asamblea, pero recién el 12 de marzo de 1813 fue oficialmente reconocido y
aceptado como Escudo Nacional a través de un decreto que ordenaba al Poder
Ejecutivo usar el mismo diseño de cuño, con la diferencia de que en la
inscripción del círculo figurase el nombre de Supremo Poder Ejecutivo de las
Provincias Unidas del Río de la Plata.
Nuestro escudo
nacional es símbolo de justicia, verdad, lealtad, fraternidad, pureza, fe,
hidalguía, integridad y firmeza. Su forma definitiva quedó establecida en 1944
bajo el gobierno de facto de Edelmiro Julián Farrell a través del Decreto
Nacional Nº 10.302/944.

